
Ayer navegando por la web me encontré con una oferta de turismo que mezcla lo gastronómico con lo aventurero de una manera bastante curiosa.
A sabiendas que el fondo del mar ha sido algo que siempre ha cautivado al hombre, esta original idea permite hacer una inmersión a diez metros de profundidad para ir a buscar una botella de vino a una bodega submarina ofreciendote degustarla en un restaurante a pie de playa.
La empresa, que lleva años de experiencia en Chile, se ha lanzado a abrir la primera bodega submarina de Europa en Girona.
Utilizan el fondo del mar como bodega, dónde las condiciones de oscuridad, humedad, temperatura constante y movimiento del mar dotan al vino "Cavas Submarinas" de sabores mas intensos y notas minerales.
Una forma diferente de saborear una buena botella de vino que si tenéis la ocasión de probar no lo dudéis.








Una idea muy interesante a la par que original, si señor.
ResponderEliminar